“El Ponte Vecchio y la fe”

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Italia es un país donde el mundo antiguo y la modernidad conviven armónicamente. A diferencia de otros países de Europa que han optado por la modernidad, Italia continúa abrazando el pasado. En ocasiones, caminar de una cuadra a otra es como viajar en el tiempo.

Una de las atracciones turísticas de Florencia, Italia, es el Ponte Vecchio [puente viejo]. Es el puente antiguo más famoso del mundo.

El Ponte Vecchio es un puente medieval que cruza el río Arno conectando el Palacio Municipal de Florencia con el Palacio Pitti.

La arquitectura de este puente es un pastiche de estilos. A pesar de esta mezcolanza, el Ponte Vecchio no es una experiencia desagradable a la vista. Es bello.

Si no puedes viajar a Italia para ver este puente, puedes encontrar fotos en internet que han capturado su belleza. Dependiendo de la hora del día que visites el puente, su belleza se transforma. Si vas por la mañana, podrás ver el sol extendiéndose sobre el río Arno hasta llegar al puente donde podrás apreciar su color ocre rojizo. El puente brilla con una belleza nostálgica.

Si visitas el puente cuando el sol está cayendo y se aproxima la noche, verás su color avellano reflejado impecablemente sobre el agua. En esos momentos deseas que el sol se detenga para disfrutar de esta tarjeta postal un poco más.

Este puente es de todos y de nadie, sus diferentes elementos se entretejen para contar diferentes historias; historias de amor, de guerra, de venganza, de comercio, de tiranía.

El puente se encuentra poblado de negocios. En el pasado, era el lugar donde los carniceros y otro tipo de comerciantes vendían sus productos. En la actualidad, los puestos de negocios son un poco más sofisticados. Las tiendas son principalmente de oro y joyería.

Es indudable el efecto que este puente tiene sobre las personas. Su belleza imperfecta cautiva a todos. Es mencionado en películas y libros. Dante Alighieri lo menciona en Infierno y varias placas alrededor del puente citan a Dante.

Lo que el puente es ahora no es lo que fue en el principio, y nunca volverá a serlo.

Ha sido destruido en varias ocasiones por terribles inundaciones, pero se ha vuelto a reconstruir. La versión actual fue construida alrededor del año 1200.

Cuando pienso en el Ponte Vecchio no puedo evitar ver las similitudes que tiene con el cristianismo y la vida espiritual.

En medio de la modernidad, el puente de la espiritualidad que nos conecta a Dios sigue presente. Muchos han tratado de rechazar este viejo puente y han querido remplazarlo por algo moderno, pero la gente sigue regresando al puente viejo.

Cuando Rusia rechazó a Dios a principios del siglo XX,  pensaban que ellos mismos podían llevar el timón en los aspectos morales de su gente y se empezó una campaña antirreligiosa, y destruyeron templos y catedrales. Empezaron a embestir contra el puente viejo.

La Catedral del Cristo el Salvador en Moscú fue demolida en Diciembre de 1931 y después de esto, en el periodo de 1932 a 1933 hubo una hambruna en la que murieron millones de rusos.

La maldad, los abusos, la crueldad y la muerte de millones de prisioneros y ciudadanos ahora es parte de la historia rusa. Pero el pueblo ruso entendió que sin este puente no se puede vivir y volvieron a reconstruirlo.

Después del golpe de estado en contra de Gorbachov que no funcionó en 1991 y antes de que Boris Yeltsin ascendiera al poder, el gobierno y los ciudadanos en general afirmaban que la verdadera crisis de Rusia era moral y espiritual. En 1992 se estableció un fondo para la reconstrucción de la Catedral de Cristo el Salvador que había sido demolida en 1931. Más de un millón de moscovitas donaron dinero para el proyecto.

Después de esto, casi de la noche a la mañana, Rusia se convirtió en el campo misionero más grande del mundo. Los políticos y el pueblo en general se abrieron de nuevo a Dios y empezaron a cruzar el «Ponte Vecchio» para responder a esa extraña añoranza que este pueblo tenía a pesar de tantos años de auto proclamarse oficialmente ateos.

Así es el camino de la espiritualidad. Los diferentes estilos lo han enriquecido. La adoración ortodoxa mezclada con la adoración moderna, la adoración multicultural y multisensorial han hecho de este puente algo bellísimo.

Cuando rechazamos parte del puente porque nos parece anticuado o demasiado moderno o con un estilo diferente al nuestro, corremos el riesgo de destruirlo.

La vida espiritual siempre será una mezcla de diferentes estilos. Las diferentes maneras de interpretar la vida espiritual la han enriquecido cada día más. Como el Ponte Vecchio, en Florencia, ha sobrevivido cualquier ataque, así la vida espiritual sobrevivirá. Será moderna, será clásica, será controversial, pero siempre será atractiva.