La añoranza de nuestro corazón

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anoranza_jarA veces me siento como un exiliado tratando de regresar a un país que no conozco.
Un lugar donde se habla un idioma que se me ha olvidado.

En una ocasión escuché a alguien decir que cuando estaba en casa anhelaba estar de viaje y cuando estaba de viaje anhelaba estar en casa. Será que ¿no encontramos nuestro hogar?

Este añoranza de hogar es un suspiro que no acaba.
Se esconde en mis poemas y en mis canciones.

Se escapa en mis suspiros y mis oraciones.

C. S. Lewis, hablando de este anhelo de vivir en el lugar perfecto dijo en sus discursos que componen el libro “The weight of glory”: «El hambre del hombre prueba que proviene de una raza que repara su cuerpo cuando come, y que habita un mundo donde comer sustancia existe. De la misma manera mi deseo de habitar en el paraíso es una buena indicación que tal lugar existe».

Pero el corazón de los hombres lo añora como si ya hubiera estado allí…
y en efecto, hemos estado allí.

No fuimos nosotros sino nuestros primeros padres los que habitaron en ese país cuyo nombre significa placer. Era un lugar perfecto donde no había dolor, tristeza ni enfermedad. Todo lo que experimentaban en ese lugar era placentero, pero un día nuestros padres fueron desterrados al exilio porque se rebelaron en contra del rey de ese país.

El autor del libro de Génesis dice que la entrada a ese país ahora está resguardada por dos querubines con espadas encendidas que no nos permiten regresar al Edén, y por eso andamos como errantes, lejos de Dios y su presencia, con un recuerdo que se extingue, añorando el regreso a casa.

Lejos del paraíso, los profetas de antaño clamaban a Dios diciendo: «Acuérdate de nosotros», y un día el rey se acordó de nosotros y envió a su hijo, quien dejó el reino para venir a buscarnos y llevarnos de regreso a casa.

Cuando Jesús empezó su ministerio aquí en la tierra les decía a los hombres: «Sígueme», como insinuando:

Te voy a llevar de regreso a casa.
Voy a resolver la añoranza de tu corazón.
Y los hombres lo comenzaron a seguir…pero cuando decidió llevarlos de regreso al Edén, las espadas encendidas que los querubines tenían en sus manos lo traspasaron a Él.

Eso fue lo que sucedió en la cruz.

Jesús pagó el precio por nuestra sedición y rebeldía. Él abrió el camino delante de nosotros y ahora podemos regresar a casa.

Este camino es la vida espiritual, pero no es un camino fácil. Hay muchas distracciones. La vida espiritual a veces nos elude.
Se nos escapa como agua entre los dedos.
Es como leve bruma que se pierde entre las montañas.
Como un eco que se extingue.
Como un silbido apacible.
Por muchos años he estado tratando de encontrar la fuente de este silbido apacible y a veces lo encuentro, a veces no. En ocasiones es tan real como nuestro respirar, y a veces es solo bruma.
De lo que si podemos estar seguros es que el caminar con Jesús nos esta llevando de regreso al paraíso.

Tomado en parte del libro “Besando mis Rodillas”



  • chrisdoc7

    Buenísimo este fragmento del libro. De verdad recomiendo que adquieran el libro completo, es fresco, actual y profundamente espiritual. Gracias JAR!

  • Noelia Cáceres Geldres

    Tan profundo como el libro completo *:)

  • Iris Oropesa Mecías

    Sí, he pensado en que cada añoranza es ese pedazo arrancado por el pecado al principio, sobre todo la de amor, porque es en nuestro interior principalmente donde perdimos el paraíso, ahora tanta terapia, autoayuda, gente en busca de religiones en las que se pierden, fetiches, falsos placeres… todo con loq ue tratamos de sustituir ese pedazo que nos falta. Concuerdo plenamente con esta reflexión, es el Espíritu del Señor el que nos revela esas cosas, suavemente, sin rimbombancias ni espectáculos, al caminar con nosotros por esta vida.

  • KATHERIN PEREZ

    ES TAN REAL LO QUE HAZ DICHO ES POR ESTO QUE COMO SERES HUMANOS SIEMPRE ESTAMOS BUSCANDO ALGO MAS NUNCA NOS SENTIMOS SATISFECHOS CON NINGUNA COSA SIEMPRE BUSCAMOS UN LUGAR DONDE PODAMOS SENTIRNOS TOTALMENTE SACIADOS Y COMPLETOS PERO ES IMPOSIBLE ENCONTRAR ESE LUGAR SI NO CONOCEMOS A JESUSSSSSSSSSSSSSS HOY EN DIA PUEDO DECIR QUE E COMENZADO A CONOCER ESE LUGAR PARA MI SON LOS PIES DEL MAESTRO ES COMO SI EN ESE MOMENTO NOS TRASLADARAMOS A UN LUGAR TAN DIFERENTE QUE PARECE DE CUENTOS DE ADAS PERO ES REALLLLLLLLLLLLLLLL::::::::::::::::::::::!!!!!!!!!!!!!!!!!!! SOLO EL NOS PUEDE TRASLADAR A ESE LUGAR QUE AÑORA TANTO PERO TANTO NUESTRO CORAZON HAY PUEDO COMPROVAR QUE NO ERA FALSO LO QUE ME DECIAN CUANDO DE EL ME HABLABAN QUE EL Y SOLO EL LO LLENA TODOOOOOOOOOOOOOOO BENDICIONES

  • Alan B.L

    cuando jesus estaba en la tierra era solitario y era diferente a todos y de niño andaba solo con personas desconosidas ablando de la palabra de dios a todos y a lentandolos a la salvacion aun que creo que experimento lo mismo al estar el solo por algunos años y de grande jesus tambien experimento la soledad cuando fue al desierto para que lo tentaran pero nunca sedio por bencido asta al fin cumplir la promesa de que esa soledad era tan importante para el que llego aconfiar mas en dios y fortaleser el lado espiritual en la soledad.

  • Mirla Carpio

    Excelente, no existe mejor descripción, lo transmites de forma profunda y a la vez sencilla, reflexión para nuestra alma, Gracias por recordarnos de donde venimos y a dónde queremos ir. Amo a mi Señor Jesucristo, Amo a mi Dios Altísimo, Amo a mi Dios Omnipotente!!!

  • Luis alfonso

    Gracias, el libro e. Maravilloso, en lo personal hace que recupere mi centro, y la añoranza si la siento, vivimos en el mundo Pero no somos del mundo, somos De Dios, y tendemos a regresar a él… Muchas gracias Jesús Adrián Romero, LA PAZ CONTIGO…

  • DilEscZely

    Muchas gracias Jesús Adrian Romero, por estas palabras tan maravillosas que me llevaron a recordar de donde venimos y hacia donde vamos, bendiciones!!!

  • elena

    Muy hermoso Jesùs , Le pido un gran favor rezen por mi que se venda mi casa para poder estar con mi familia toda junta en italia es lo que nos falta a mi marido y ami para llenar el corazón con mis nietos , elenagabi2001@hotmail.com millones de gracias Bendicione